martes, 18 de febrero de 2014

¿Disparate en la cripta de la colonia Güell?

1 comentarios
En Santa Coloma de Cervelló, a muy pocos kilómetros de Barcelona, se encuentra la iglesia de la Colonia Güell, considerada obra maestra de Gaudí.

interior de la Cripta de la colonia Güell, Gaudí

El 4 de Octubre de 1908 se coloca la primera piedra de lo que sería la cripta de la Colonia Güell. Unos años antes, Eusebi Güell encarga a su protegido una iglesia para que los obreros de su fábrica textil pudiesen celebrar oficios religiosos.

maqueta de la Cripta de la colonia Güell, Gaudí
Gaudí concibió una maqueta estéreo-funicular como un sistema de determinación de formas intrínsecamente estables. Se presume que, aunque este sistema ya era conocido, no se había utilizado para diseñar edificio alguno, hasta que el propio Gaudí proyectara la Cripta. Para él, la maqueta era un instrumento, un método de comprobar la estabilidad del edificio antes de construirlo.
La Cripta serviría como ensayo al arquitecto para sus diseños posteriores en relación a su obra maestra, la Sagrada Família. Como ésta, también la Cripta de la colonia Güell quedaría inacabada. El caso es que Güell decidió dejar de subvencionar las obras y Gaudí decidió techar y darlas por finalizadas. En total estuvo desde 1898 hasta 1914 trabajando en ella.


Primeras intervenciones


En 1969, el capellán de la iglesia, asesorado por el arquitecto Joan Bassegoda, gran conocedor de la obra Gaudiniana, realiza el empedrado de todo el entorno de la iglesia. Estos trabajos han quedado definitivamente revocados en la última y polémica restauración que se realizó desde 1999 y cuyas obras finalizaron en 2004.
intervenciones en la Cripta de la colonia Güell, Gaudí


La restauración de la polémica


dibujo original de la cripta de la colonia Güell, Gaudí
En 2004 se hace público el manifiesto promovido por la Plataforma Disparate en la Colonia Güell, en el que nombres de reconocido prestigio como Antoni Tàpies, Ricardo Bofill, Perejaume, Juan José Lahuerta, Carme Pinós, Benedetta Tagliabue, Xavier Rubert de Ventós o Beth Galí, entre otros muchos, se quejan en que el espíritu de esta intervención entra en conflicto con lo que debería significar una actuación en una obra considerada patrimonio de la humanidad, haciendo gala de una prepotencia que se materializa en el uso de soluciones y materiales ajenos al espíritu Gaudiniano, queriendo incluso rivalizar con éste o pretendiendo ponerse a su altura, sugiriendo que el año de la restauración es el año en que se "acaban" las obras de la Cripta. Esto último es considerado el mayor disparate y se hace patente en el hecho que el equipo de arquitectos encargados de la restauración haya situado un monolito con las fechas de inicio y la fecha de finalización de la la restauración, seguidas de la palabra Amén.


La defensa de los restauradores


El arquitecto al frente del equipo que dirigió los trabajos es Antonio González Moreno-Navarro, junto a su hermano Josep Lluís y Albert Casals.
Antonio González era en aquel momento jefe del servicio de Patrimonio de la diputación de Barcelona, y fundamenta su defensa en un punto de vista científico. Según Josep Lluís "se puede hacer algo muy discretito, que era algo que estuvimos barajando, pero al final llegamos a la conclusión de que en un edificio de Gaudí no podíamos poner un pavimento de azotea. Había que darle cierta dignidad. Por eso colocamos una piedra natural que no imita a Gaudí, pero tampoco entra en contradicción con él, y todo el remate del muro, que había que tapar, porque si no, el agua entraría, se ha cubierto de basalto..."
O también "Pero no hay que olvidar que una cosa es tener la responsabilidad de que aquello funcione y otra opinar desde fuera".

planta de la Cripta de la colonia Güell, Gaudí
Lo que se hizo fue desmontar los elementos añadidos en la intervención previa, supervisada por Bassegoda, planteando una nueva cubierta que recogía las trazas de las esperas dejadas por Gaudí para recibir la estructura de la iglesia, en caso que ésta se hubiera continuado. El resto de elementos, incluyendo el pórtico del acceso y la rampa ideada por Gaudí para ascender de nivel,  se cubrió con chapa de zinc. Para acceder a esta nueva cubierta se habilitó un nuevo acceso mediante un peldañeado de piedra natural.


El manifiesto de la controversia


Los autores del manifiesto llegaron a solicitar al alcalde de Santa Coloma de Cervelló la paralización de las obras, abriendo un debate acerca de la conveniencia o no de aproximarse a una obra como ésta de una manera valiente y, digamos, sin ocultar el propio yo del restaurador, contra una actitud anónima que, si bien no desea "inventar" lo que haría el genio, se mantiene al margen en un ejercicio de contención, únicamente entendiendo la intervención como un bien necesario para la conservación del monumento.
En este sentido, la Cripta no es la única obra de Gaudí a la que persigue la polémica. Recordemos también los casos del Parque Güell, con la utilización de determinado tipo de cerámica en el trencadís del banco perimetral de la plaza, o el auditorio habilitado en el sótano de la Pedrera. Aunque sin duda, la obra más polémica sea la continuación de la Sagrada Família: ¿no es también un tremendo alarde de prepotencia suponer cómo sería el templo si lo acabara el propio Gaudí?

detalles de la restauración de la Cripta Gaudí (I)

detalles de la restauración de la Cripta Gaudí (II)

detalles de la restauración de la Cripta Gaudí (III)


En cualquier caso, juzguen ustedes mismos. ¿Es realmente un disparate la restauración de la Cripta de la Colonia Güell? ¿Se han extralimitado los arquitectos en su cometido?¿Ven ustedes indicios de buscar relevancia con esta obra? ¿Desvirtúa esta intervención el espíritu del monumento, como apuntaban los del manifiesto?
Hombre, pues yo creo que un poco, si... De igual modo a como Viollet-le-Duc intervenía en Notre-Dame o en Carcassone, buscando probablemente más una reinterpretación o una mejora del edificio original, en lugar de únicamente resolver a nivel técnico, intentando restituir el estado original, aquí se ha contrapuesto una estética muy marcada al aspecto humilde del edificio proyectado por Gaudí, buscando un contraste, huyendo de la imitación.

A diferencia de Viollet-le-Duc, John Ruskin, contemporáneo suyo, era de la opinión que los edificios nacen, viven y mueren. Cualquier restauración del mismo, más allá de una operación de conservación para evitar la ruina, supone un acto de vandalismo y destrucción del monumento. Así lo dejó plasmado en su libro Las siete lámparas de la arquitectura.

Posteriormente, ya en 1931, se publica la Carta de Atenas. En ella, Camilo Boito, considerado el padre de la restauración científica o moderna, aboga por la coexistencia de los diferentes períodos, diferenciando claramente lo antiguo y el añadido moderno, eliminando los falsos históricos.

Son dos maneras de entender el problema: una corriente que plantea la reconstrucción, la intervención estilística, queriendo terminar la obra inacabada, contra una idea de conservación mediante el respeto al mensaje histórico, actuando únicamente para la consolidación y reparación.


One Response so far

  1. Considero que la Cripta Güell es la mejor obra de Gaudí. Viendo aquel espacio, los detalles constructivos y sobre todo la expresión de su estructura no puedo dejar de recordar las clases resistencia de materiales y de cálculo de estructuras por procedimientos gráficos.

    Siempre que hablo de Gaudí lo hago refiriéndome a la concepción estructural de su arquitectura. La estructura define el espacio arquitectónico y hablar de la obra de Gaudí es hablar de estructura, de cálculo -de cálculo gráfico, no analítico ni informático-, de sistemas vectoriales, de polígonos funiculares, de aplicación de fuerzas y de su traslación a la piedra, de estereotomía, es decir del corte de la piedra.

    Al principio de mis estudios de arquitectura tuve el placer de encontrarme con profesores que aún nos enseñaban los antiguos métodos del cálculo gráfico. Dibujábamos las fuerzas, trazábamos polígonos funiculares para determinar la intensidad y el sentido de los empujes, dibujábamos polígonos de Stevin y sistemas de Cross para hallar las resultantes. Con estos métodos, siguiendo la dirección de las fuerzas dibujadas sobre el papel ya veías cómo iban a ser los pilares y las vigas. Ya íbamos definiendo el espacio arquitectónico.

    Gaudí construyó el espacio arquitectónico a la manera de la Edad Media, sus formas de trabajo eran las propias de las arquitecturas anteriores al Renacimiento. Gaudí no hace proyectos, Gaudí realiza “actos arquitectónicos”, Gaudí no dibujaba un proyecto global, Gaudí dibujaba en obra, daba instrucciones de detalle a los operarios y a sus ayudantes, indicaba cómo debe construirse un determinado arco o un capialzado, pero no encontramos un dibujo general del edificio en su conjunto. Gaudí calculaba las deformaciones de una estructura mediante maquetas de trapo y después hacía un modelo en yeso de un caso particular, de una bóveda parabólica, de un arco escarzano, y esto le servía para construir aquella bóveda parabólica o el arco. Vivia en la obra, trazaba sobre el terreno, corregía detalles concretos. Gaudí procedía como lo hacían los arquitectos anteriores a Brunelleschi. Este proceder de Gaudí concuerda con su lenguaje arquitectónico. Son formas medievales y una puesta en obra según procedimientos medievales.


    Gaudí, sin embargo, fue más allá del lenguaje medievalista y expresó su pathos y su idea de Cataluña con la piedra, y sus paramentos y cubiertas derivaron hacia el expresionismo, sutil a veces, como en la casa Milà, y brutalista, otras veces, como en algunos detalles del Park Güell.

    En la Sagrada Familia, Gaudí expresa una idea de Cataluña, la que entronca con aquella épica fundacional y la que aspira a la modernidad europea.
    Por otra parte quiero destacar que la concepción de la arquitectura por parte de Gaudí se aborda desde ámbitos ajenos a la arquitectura, quiero decir que Gaudí plantea un discurso arquitectónico que utiliza elementos que provienen de la religión, de la naturaleza, de su concepto de nación, pero en ningún caso se fundamenta en otras arquitecturas que le son contemporáneas, esto hace que jamás caiga en el manierismo, jamás su arquitectura habla de arquitectura, sino que lo hace de la naturaleza y de su pathos personal, sólo así se alcanza una originalidad que otros, imitándolo, no podrán continuar.
    Saludos
    Francesc Cornadó

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